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Chile no es sólo compras

Tras el boom de los argentinos que cruzan la cordillera en busca de precios y marcas que aquí no se consiguen, tuve la oportunidad de dedicarle varios días a la capital chilena y Valparaíso (patrimonio de la UNESCO) dejando de lado este atractivo consumista.

Se aprecia un estilo.. ¿neoyorquino?

Siguiendo con el segmento de las ciudades grandes en Sudamérica, creo que ésta es la más difícil de describir. La Cordillera de Los Andes parece ser una barrera que le marca el fin a la ciudad y a las culturas más comunes del otro lado de ella, y también uno sabe que en poco mas de 100 kilómetros hay balnearios y un puerto que en su momento (unos 100 años atrás) estaba entre los más importantes del mundo y dio lugar al crecimiento de la ciudad de Valparaíso, visita imperdible.

La fusión entre algunas costumbres muy arraigadas y varias influenciadas por otros lugares del mundo, generan un clima muy interesante para conocer y dejarse llevar. Hay algo de lo que verdaderamente volví sorprendido y es la cantidad de té que se consume (incluso acompañando almuerzos!) y como el café no tiene su rédito en este lugar (Ojo! aunque si existe el “café con piernas”, que invito al lector que haga su investigación).

Comenzando con los puntos interesantes a conocer, lindando entre el moderno barrio de Providencia (y el modernísimo) de Las Condes, uno de los mayores atractivos es sin dudas el complejo Costanera Center, que con su edificio de 300m de altura lo hace el más alto de Iberoamérica (con unas vistas increíbles) y uno de los malls, como les dicen allí, más grandes de Sudamérica.

Gran Torre Santiago y el Mall Costanera Center

Vistas desde la torre. Cerro San Cristóbal.

Hacia el Este, la Cordillera de Los Andes.

El centro es sin dudas la mayor muestra del estilo de vida original de esta ciudad, entre muchos edificios muy interesantes como el Palacio de la Moneda o la Plaza de Armas, que en un muy buen walking tour se pueden conocer, sigue en pie el antiguo Mercado Central en donde comer unas buenas empanadas chilenas o algún fruto de mar.

El Palacio de la Moneda

Uno de los mejores barrios para ir a tomar o comer algo durante la noche, y quien dice de ir a bailar, es el barrio de Bellavista, a los pies del cerro San Cristobal al cual recomiendo subir para perderse un poco entre sus callecitas, que tiene una especie de mall de una manzana entera de bares de todo tipo! Y es una zona muy juvenil y movida. Cruzando el rio, esta su par, el barrio de Lastarría, unpoco mas bohemio y tranquilo, pero no menos interesante.

Como visita extra casi obligada, principalmente por su cercanía y su estilo, es la ciudad portuaria de Valparaíso. Bohemia y llena de colores, invita a simplemente caminar entre los miles de pasillos, escaleras, ascensores y miradores que posee.

Vistas de Valparaíso. De fondo, Viña del Mar.

Escaleras, graffitis, callejones, postal repetitiva en Valparaiso!

Tuvo su edad de oro al ser un puerto de paso casi obligado al conectar Europa con la costa oeste de América, hasta la llegada del Canal de Panamá (1914) que simplificó este trayecto y la ciudad parece haber quedado paralizada en esa época de principios del siglo XX.

Uno de los tantos ascensores. Un alivio cada tanto!

Un día completo es suficiente para echar un vistazo al centro, aunque pasar unas noches allí no es mala idea para poder empaparse completamente del clima particular de esta ciudad.

No menos importante, hay que ir preparados para subir y bajar muchas veces entre los caminos tan sinuosos que la ciudad tiene!

Espero que tengan la oportunidad de conocer estos hermosa lugares.
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