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¿Qué se Respira a Bordo de un Avión?

El ambiente atmosférico donde se desarrolla el vuelo de crucero de un avión es de características inhabitables para el ser humano. A 30 mil pies de altura en la atmósfera terrestre existen condiciones de frío extremo, alcanzando los -50 grados centígrados, muy pocas moléculas de oxígeno, y masas de aire muy secas. El hecho de que un avión pueda mantener condiciones apropiadas para la vida humana dentro de la cabina de pasajeros es otra prueba de que la aviación cuenta con, al menos, una pizca de magia.

Como es explicado brevemente por las Tripulantes de Cabina, durante la demostración del equipo de emergencias, cuando se informa sobre el uso de las mascarillas de oxigeno, la cabina está presurizada y acondicionada para los pasajeros. Esto quiere decir que el avión mantiene en su interior un nivel de oxigeno y de humedad tolerables para el cuerpo humano, así como también una temperatura apropiada. Esto se logra a través de un complejo sistema de presurización que funciona ingeniosamente con aire que es absorbido por lo motores del avión.

El funcionamiento básico de un motor jet se basa en la compresión de aire a través de varias etapas de turbinas. Otro día podemos tratar este tema más en profundidad, si quieren; es muy interesante.

El sistema de presurización toma aire comprimido de los motores antes de que sea mezclado con el combustible, quemado, y utilizado para la propulsión. Teniendo en cuenta que las masas de aire en las altitudes en las que vuela un avión se caracterizan por tener un contenido de oxígeno muy poco denso, tiene sentido que los motores deban comprimir las moléculas de oxígeno antes de poder utilizarlas para combustión, ya que el oxigeno es un elemento básico para un proceso de ignición. Aprovechando las diferentes etapas de compresión de la turbina, el sistema de presurización de un avión toma moléculas de oxígeno comprimidas artificialmente y las utiliza para proveer a los pasajeros con aire aceptable para el cuerpo humano. Asimismo, las moléculas, al ser comprimidas de manera rápida y artificial en las turbinas del motor, generan una masa de aire caliente. Esto también es muy conveniente para el sistema de presurización, ya que así la cabina puede ser acondicionada para contrarrestar las temperaturas extremadamente bajas presentes en el exterior del avión en vuelo de crucero.

Por más que el aire sea humificado por el sistema de aire acondicionado antes de ser llevado a la cabina de pasajeros, sigue siendo un aire muy seco por naturaleza, debido al bajo contenido de humedad en sectores altos de la atmósfera, como mencionamos. También es importante saber que, por más que se alcance un volumen molecular de oxigeno relativamente denso en el aire presentado a los pasajeros, ningún avión comercial puede alcanzar una masa de aire interna que equivalga a las que se encuentran en el nivel medio del mar. Por el contrario, la cabina de un avión generalmente se presuriza al nivel equivalente de una altitud terrestre de seis mil a ocho mil pies. ¡Casi la altura de Machu Picchu! Esta es una de las razones que contribuyen a que un viaje largo en avión represente un desgaste físico alto, genere sueño, mucha sed, resequedad en la piel, etcétera. También, las bebidas alcohólicas abordo tienen un efecto mayor, debido a la relativamente baja cantidad de oxigeno en la sangre y en el cerebro, lo cual no es algo malo, necesariamente… Pero ese es otro tema.

¿Qué te quedaste con ganas de saber?

Pregúntale al piloto.

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Alejandro Muller-Karger

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